domingo, 13 de octubre de 2013

À Valence!

Bonsoir, gente!

Aquí ando, aprendiendo francés a marchas forzadas. Je ne le parle pas todavía, pero voy aprendiendo vocabulario poco a poco, con ayuda de un curso online que sigo y con la ayuda del día a día y de Calimero, que es en francés. Me he comprado también un par de minilibros: "Le petit Prince" (que ya tenía en alemán y ahora tengo en francés, voy a empezar a coleccionarlo en todos los idiomas ^^) y "Super chanteuse et petit pirate". Este último es un libro para niños, pero qué queréis que os diga, no estoy en plan de leerme "Los pilares de la tierra" en francés, ni nada de eso. Emilio se reía de mí el otro día porque me había comprado un libro pequeño, con pocas páginas, letra grande y dibujitos. Es lo que hay, de momento no puedo entender mucho más que los dibujitos, pero todo se andará.



En TeamTO, todo genial. Me encanta Calimero. ¿Se nota? :D


(Esta foto fue tomada en Annecy, sitio muy recomendable para visitar, muy bonito).

A casi todos mis compañeros les gustan más The Rabbids, porque son más gamberros y quizá más divertidos. Yo no los he animado aún, pero, a priori, creo que me quedo con Calimero. Sus historias ñoñas y su "C'est vraiment trop injuste" me parecen muy tiernos y las disfruto como una enana. Además, cuando hay que animarle sonriendo es tan bonito que se me debe de poner cara de idiota delante de la pantalla. De vez en cuando recibimos buenas noticias, como que se ha vendido en Alemania, y da vértigo pensar que se va a ver nuestro trabajo en tantos sitios. ¡Mola!

TeamTO es una empresa con gente muy variopinta. Hay muchos franceses, pero también italianos, portugueses, ingleses, españoles, alemanes, mexicanos... El idioma que hablamos por defecto es el inglés, así que lo practico a menudo y eso me viene bien para ir llenando las lagunas de vocabulario que tengo, que no son pocas. Pero como hay tantos compañeros franceses, y en concreto mi compañera de mesa lo es, pues ahí ando intentando aprender algo de su idioma. Además, en las tiendas es raro que la gente hable inglés, así que hay que entenderse un poco como los indios: con cuatro palabras que me sé y sin apenas conjugar los verbos. :-) Nos han dicho que Calimero se ha de terminar en febrero, así que al menos hasta esa fecha estaré por aquí y tendré oportunidad de aprender, y más tarde quién sabe.

En cuanto a Valence, es una ciudad pequeña, sin gran cosa que ver. Lo más bonito que tiene es el parque, que es una preciosidad:


(Ese que hay en el medio de la segunda foto es Emilio, en un sitio que me encantó del parque y que luego descubrimos que se usa para jugar a la petanca, aunque nosotros le creamos un contexto más novelesco interpretando un duelo a muerte con armas de fuego imaginarias).

En otro sitio del parque hay un estanque con patos, y un recinto con caballos, otro con cervatillos y unas jaulas para periquitos, loros, ninfas y no sé qué más porque yo sólo distingo a los periquitos, y porque tuve uno que era un amor.

Y hablando de animales, ya me han empaquetado a uno:



Es una señorita y la he llamado Kali, en honor a Calimero. Viva la originalidad ^^. No veáis cómo me miraron en la empresa cuando dije el nombre que le había puesto... jajaja. Kali apareció en el jardín de una compañera de trabajo, pero ella no la quería, y menos aún quería encariñarse con ella, así que quería dársela rápidamente a alguien. Otra compañera que conoce de mis andanzas con gatos me preguntó si podía acogerla, ¿y cómo negarme? Además, en la residencia en la que vivo estoy más sola que la una y me hace mucha compañía. Cuando le encuentre casa, la voy a echar de menos una barbaridad, y eso que es un trasto como pocos. Creo que la pobre se aburre bastante.

Por lo demás, mis tardes después del trabajo las paso en internet, aprendiendo francés, leyendo, practicando piano y, cuando toca, yendo de compras. No tengo tiempo de aburrirme. :-)

En otro post os contaré nuestra visita al CERN, que fue muy interesante y nos queda bastante cerca. Y es que lo bueno de Valence es que está cerca de un montón de lugares interesantes. ¡A ver si aprovechamos la coyuntura!

2 comentarios:

Guti dijo...

Nada, el francés te lo liquidas tú con una mano atada a la espalda. En cuatro días estás hablándolo mejor que el Sarko :-)

Da gusto ver cómo te comes el mundo, la verdad.

Marta dijo...

Hombre, me va a costar bastante más de cuatro días, pero gracias. Me resulta curioso que tengas esa confianza en mis capacidades, cuando la única evidencia que tienes de ellas es que te dejé tirado con mi proyecto fin de carrera... jajaja.

Comerme el mundo no sé, pero está bien hacer lo que a uno le gusta mientras la salud nos deje, y eso intento. Aunque no siempre es positivo lo que implica, pero lo vamos afrontando según llega.

¡Un abrazo!